Iluminación artificial continua

Luz artificial en fotografía macro

La iluminación artificial es sin duda la forma más usada en fotografías macro, sencillamente porque tenemos control sobre la calidad , la dirección, el color y sobre todo la intensidad de la luz; lo que nos permite ajustar el diafragma y la velocidad óptima para cada situación. Antes de continuar leyendo, te aconsejo que leas el comportamiento de la luz y los elementos básicos de la iluminación ya que rigen para cualquier tipo de iluminación.

Podemos dividir la iluminación artificial en dos grupos: Iluminación continua e iluminación con flash.

Iluminación continua

La gran ventaja de la iluminación continua es que podemos observar y controlar en tiempo real todos los elementos de la escena para componer con más facilidad.  Por ejemplo, podemos observar a través de la cámara cómo quedará iluminado el fondo, o la relación de iluminación entre dos spots laterales y rellenar sombras molestas antes de tomar una sola fotografía. Podemos cuidar también los reflejos, observando la forma y el tamaño de los difusores que se proyectan en las superficies espejadas y tratarlos con polarizadores. Podemos también jugar con los colores de las fuentes lumínicas y combinarlos para marcar detalles etc. Las posibilidades de composición superan con creces cualquier otro método.

Pero nada es perfecto. Normalmente, la luz continua no suele ser de suficiente intensidad como para poder congelar la imagen con velocidades de obturación muy altas, o si lo es, los equipos pueden ser muy voluminosos y pesados. Esto último está cambiando con la iluminación LED, pero aún sin superar la intensidad lumínica de un buen flash.

En un estudio, con las vibraciones controladas por un trípode y una mesa de trabajo, no existe nada mejor, siempre y cuando el objeto no se mueva (Un insecto vivo, por ejemplo).  En el campo o en fotografía de acción, la iluminación continua no nos sirve de mucho, porque el movimiento y el volumen de los equipos nos juegan en contra. En estas circunstancias deberemos usar iluminación con flash.

Hay muchos tipos de fuentes lumínicas continuas, cada una con pro y contras. Lámparas calientes como las de tungsteno y las halógenas , emiten una luz cálida y blanda, aunque pueden ser usadas con reflectores spot, que la endurecen y la focalizan. Tienen un tamaño moderado en relación a la potencia, pero el problema es que generan mucha temperatura y pueden incluso generar incendios si no se las tiene bajo control o inclusive quemaduras al fotógrafo, ya que en fotografía macro todo está muy cerca.

Las lámparas fluorescentes apenas calientan y emiten luz fría y blanda. Si no se las equilibra con balance de blancos, dan un tono verdoso a la toma. Las de gran potencia, son voluminosas y poco prácticas para macrofotografía.

Las lámparas LED, calientan poco, son de bajo consumo, emiten luz cálida o fría bastante equilibrada o de color, pueden ser de luz dura o blanda, focalizadas o difusas, tienen gran potencia, son pequeñas y portables y funcionan a batería con gran autonomía de carga. En resumen, tienen tantas ventajas sobre las demás, que se están usando cada vez más y están desplazando al resto a gran velocidad.